Según Cipriani, dado que Argentina tuvo un mal equipo de fútbol en el Mundial y Maradona es un mal entrenador, entonces no debemos imitar a los argentinos en aceptar el matrimonio gay (sic). La verdad que es una decisión en la que habría que aportar elementos de juicio más inteligentes que la pobre “performance” de la selección de un país en un mundial. Y de hecho es una decisión más importante de lo que parece a primera vista.
Aceptar el matrimonio entre personas del mismo sexo dice mucho de lo que una sociedad piensa de sí misma. Tiene que ver con la visión que tenemos del concepto de ciudadanía, de nuestra idea de tolerancia, de nuestra visión de libertad. Pero me quiero dedicar en este comentario a algo aparentemente más banal: la visión económica del problema.
La economía nos interesa principalmente porque nos ayuda a identificar qué cosas causan nuestro bienestar. La baja inflación, el crecimiento del PBI, el volumen de nuestras exportaciones, la propia distribución del ingreso, la reducción de la pobreza, son elementos que nos ayudan a saber cuánto bienestar están disfrutando los ciudadanos de un país. En el fondo, como decía Bernard Shaw: “la economía es el arte de sacarle el mayor provecho a la vida”.
Con el tiempo, el paradigma del libre mercado y su correlato jurídico, la libertad de contratación, se han ido abriendo paso como generadores de bienestar y como formas de sacarle provecho a la vida. Pero más allá de la lógica de los números, las fórmulas y los cálculos micro y macroeconómicos, la explicación de por qué los países que liberan sus mercados y generan más contratación les va mejor es relativamente simple.
Si dos personas, libres de coacción y adecuadamente informadas, contratan para obtener cada uno algo del otro, en principio podemos asumir que ambos mejorarán y que nadie más empeorará. O dicho de otra manera: si yo valoro una casa en 1,000 y su propietario en 800, mejoraremos ambos si le compro la casa. Si pactamos a un precio de 850, el propietario ganó 50 (me quedo con 850 en lugar de una casa que valoraba en 800) y yo como comprador gané 150 (adquirí por 850 algo que valoro en 1,000). La sociedad ganó en total 200 (los 150 del comprador, más los 50 que ganó el vendedor). Ello siempre que no existan externalidades, es decir que el acuerdo no genere costos relevantes a personas distintas a las que contratan. Si el contrato no tiene efectos para terceros, es decir nadie se ve afectado por mi compra; entonces, la sociedad está mejor.
Cuando uno consagra la libre contratación, cada uno de estos millones de contratos mejora, por regla general, la situación de los contratantes y no perjudican de manera relevante a nadie. El resultado es que la sociedad se va moviendo hacia un mayor bienestar.
Si uno traslada este mismo concepto de libre contratación a otros ámbitos, puede ver un efecto similar. Si las personas contraen matrimonio libremente es porque asumimos que la esposa y su marido mejoran ambos (al menos eso creen en un inicio) y no hay efectos relevantes para terceros. Confiamos en que su criterio para casarse los conduce a un mayor bienestar y con ello aumenta el bienestar general. Creen que deberes como la fidelidad, el compartir patrimonialmente los costos y beneficios de la convivencia, entre otras razones, los conducen a una mejor situación.
Si la regla funciona para parejas heterosexuales, la pregunta es por qué no funcionaría para parejas homosexuales. No estamos diciendo que el matrimonio es necesario para ser feliz. Solo estamos diciendo que el matrimonio puede ser necesario para que algunas personas (quienes deseen casarse) sean felices (o al menos tengan la oportunidad de buscar lo que ellos consideran su felicidad). Si una pareja de diferente sexo encuentra en vincularse legalmente para el futuro, y generar deberes patrimoniales y no patrimoniales entre ellos, un camino para vivir mejor, entonces no hay razón aparente para impedir que ejerzan esa opción libremente. Entonces, ¿por qué prohibirla a personas del mismo sexo que ven en ese tipo de acuerdos también su posibilidad de realización personal?
Por supuesto, ya algunos estarán pensando que en realidad con el matrimonio homosexual la situación es distinta, porque sí genera externalidades al tener efectos en terceros: todos aquellos que, como a Cipriani, les molesta que los homosexuales se casen. Entonces, como hay externalidades, concluyen que el principio de que el acuerdo voluntario aumenta el bienestar no se cumple.
Pero esa idea es equivocada. En realidad, ese tipo de externalidades son lo que se conocen como externalidades “soft” o “light”. Ronald Coase, Premio Nobel de Economía, señaló en su artículo más famoso (El problema del costo social) que en las externalidades, la causa de las mismas solía ser recíproca. Así, si yo me siento al lado de un fumador y me molesta el humo, la externalidad es causada por ambos: por el fumador por fumar, pero también por mí por no moverme a otro lado para alejarme del humo. Si el fumador deja de fumar o yo me muevo, la externalidad desaparece. La pregunta en realidad no es quién causa la externalidad (los homosexuales por casarse o los intolerantes a esa idea por no tolerarlos) porque ambos la causan. La verdadera pregunta es quién puede eliminar la externalidad de manera más sencilla y a un menor costo.
Si dos personas del mismo sexo realmente quieren casarse y ven en ello la posibilidad de realizar su vida, prohibirlo puede ser una frustración de sus aspiraciones. Pero los intolerantes pueden resolver el problema de la externalidad de manera más sencilla: simplemente volviéndose más tolerantes. Como bien dice Guido Calabresi, a veces la ley nos obliga a ser tolerantes con ideas o formas de vida que no nos gustan y nos dice que si algo nos molesta, mejor miremos para otro lado.
Soy sincero: no me gustan las cosas que dice Cipriani. Me parecen torpes, insensibles, poco inteligentes (como su paralelo con el fútbol argentino y Maradona) y muchas veces, aunque suene paradójico para un obispo, inhumanas. Me molesta lo que dice y cómo lo dice. Y me imagino que él pensará lo mismo de lo que digo en esta nota. Pero la libertad de expresión me lleva a que yo deba respetarlo (no en el sentido de considerar valioso lo que dice, sino en el sentido de estar obligado a soportar lo que diga en ejercicio de su libertad).
Gracias a Dios ya no hay Santa Inquisición, con lo que la ley le impone a Cipriani el mismo deber legal y no puede impedirme que diga lo que digo. La ley nos impone ser tolerantes el uno con el otro y nos fuerza, si no nos gusta lo que dice el otro, a “mirar para otro lado”. De hecho, ejerzo ese derecho cuando en las mañanas de los sábados sintonizo por accidente su programa de radio, y en ejercicio de mi libertad, giro el dial para escuchar Radio Doble Nueve que tiene un contenido más interesante para mí. Pero acepto a quienes desean escucharlo. Están en su derecho.
Una sociedad más tolerante es una sociedad que acepta lo que otros consideran su camino para llegar a la felicidad. Negarlo es negar la felicidad ajena, o en todo el caso el derecho a intentar ser felices. La única regla admisible para limitar ese derecho la enunció John Stuart Mill hace ya mucho tiempo: no causar daño a otro. Mientras que lo que haces para ser feliz no me dañe de manera ilegítima, debo respetarlo. Y cuando la intolerancia frustra a otros su camino a la felicidad, el daño lo causa la intolerancia, no la libertad.


55 comentarios al artículo
Muy buen artículo.
Me permito una broma: propongo que se prohíba el matrimonio entre personas del mismo credo religioso, especialmente el católico. Asimismo, propongo que se les prohíba tener hijos y adoptarlos con el fin de evitar traumas mentales y enajenaciones y creencias (como esa de que existe un amigo imaginario llamado Dios...).
muy bueno tu post. da mucho gusto que profesionales de la edad de alfredo tengan posturas tan frescas y tolerantes. Lo que no entiendo es cómo los que hacen los comentarios critican y no toleran la supuesta poca tolerancia de Alfredo hacia Cipriani, ¿juego de intolerancias? Finalmente, el matrimonio gay no debería ser sinónimo de oposición a la Iglesia, que ya debería tener un plan estratégico para humanizarse e identificarse con la población.
Pues he leido bastante de los comentarios dejados en este post (por cierto pienso que la posicion del autor está muy bien explicada). Considero que vivimos en una sociedad donde cada quien puede expresar sus puntos de vista de forma muy libre. Por lo mismo, pienso que la union civil/matrimonio/concubinato o como quieran llamarlo entre personas del mismo sexo es una opción a la cual quisieran acceder muchas personas con todo el derecho del mundo, mientras esta opción no haga daño a la sociedad. Y como saber si hace daño? Pues ya existen experiencias en otros países, y supongo que algunas parejas deben haber adoptado hijos, por lo tanto deberiamos ver como les fue (No tengo estadisticas o informacion pero supongo que debe haber estudios al respecto). Creo que los argumentos morales de las personas que están en contra son muy respetables, pero asi como se analizan y castigan los efectos del matrimonio gay desde un punto de vista moral, por lo mismo deberiamos prohibir el divorcio (que tambien afecta a los hijos) y el concubinato (que no necesariamente les da seguridad a los mismos). En fin, creo que hay mucho por discutir aqui (y a lo mejor el matrimonio gay no sea el punto a discutir sino nuestra capacidad de tolerancia).
Estimado señor Bullard, Muchacho:
El "recurso al ninguneo" es típico de quien no tiene argumentos. Efectivamente soy consejero matrimonial y en mi post he dado cuenta de dos problemas en su artículo. El primero es que usted pretende ridiculizar a Cipriani tergiversando lo que dijo. Eso le quita todo efecto cómico y es muy poco inteligente, más aún si usted cita lo que Cipriani dijo. Eso a mí no me procupa demasiado porque sólo expresa sus antipatías personales (sobre las que ya dije no tiene sentido discutir). Mi crítica es exclusivamente a su texto. El segundo problema es que su argumentación (más allá de las innecesarias vueltas que da) se reduce a esto: "si no te gusta el matrimonio gay, no mires pues". Cosa que no es un argumento si no una orden un poco tiránica de su parte (y probablemente del nobel que cita como para que nos asustemos los lectores). Su artículo es de una superficialidad preocupante en un profesor. Un tercer punto, sólo como descargo, es que al falso Bullard (y yo le creo y espero que efectivamente no sea usted ni tenga un novio que se llame Segundo Montoya) que comentó en mi blog, le digo bien claro "si es que es usted que nunca se sabe", Usted no dice eso. Tengo la impresión de que usted vive con mucha prisa y no lee con atención. Además tengo también la impresión de que porque soy "consejero matrimonial" no estoy calificado para opinar, lo que es un pelín intolerante ¿no?
Alfredo:
Creo que es la primera vez que entiendo tu punto de vista —es decir, sus presupuestos—, más allá de que comparto tu conclusión.
Lo que sí no comprendo es:
a) ¿por qué se mete en esta discusión no ya a la doctrina católica sino a la crítica de cómo hay que llamar a un jerarca exclesiástico?
b) ¿qué tiene que ver la opinión de los jerarcas de la iglesia en esta discusión sobre como regular una institución del derecho civil?
c) ¿por qué jamás los que están en contra del matrimonio igualitario hacen estudios serios de por qué no ocurrieron los catclismos que ellos anunciaron antes de que se apruebe una ley en este sentido?
El miércoles pasado fue promulgada la ley que admite el matrimonios del mismo sexo en la Argenina y aún no se ha derrumbado el país, ni se ha destruido la familia, ni se ha alterado la esencia de la argentinidad...
Te mando un gran abrazo, Bullard —perdón, Sr. Profesor Alfredo Bullard— desde el país del Diego,
Bovino
Gracias a todos por sus comentarios. Hay varios muy buenos y creo que ameritan un segundo post. Espero publicarlo mañan.
Estimado Arnaldo, entre al link que señalas. Les invito a todos a vistarlo.Es un blog de aparetentemente un consejero matrimonial católico en el que comenta mi blog (la verdad nada que valga la pena comntar) pero un tal Bullard se ha hecho pasar por mi y ha comentado su respeusta es un tdo obviamente de burla. Lo interesante es que el autor del bolg (un tal Roncuaz) le ha contestado como si fuera yo. Para destornillarse de risa.
Una buena refutación de los argumentos de don Alfredo me parece que está en este blog. Los comentarios de Bullard tratando de refutar lo que plantea el señor Roncuaz no me parecen válidos.
http://roncuaz.blogspot.com/2010/07/homosexualidad-y-economia-segun-bullard.html
Con todo el respeto que se merece señor Bullard, discrepo con su forma de pensar. Para mi es más importante los valores morales que lo económico. No puedo creer que alguien tan instruido, como usted parace serlo, diga que el bienestar es igual a cuanto dinero generamos, osea miestras más dinero se tiene se es más feliz. Esto es absurdo. Partiendo de esto creo que la teoría que propugna es poco afortunada. Sin embargo, merece la pena continuar analizando sus comentarios.
Usted dice que las 'externalidades' que producen estos matrimonios se puede eliminar más facilmente volviendonos para no mirar o hacernos de la vista gorda o en sus palabras siendo más tolerantes. Esto no es tan facil como suena, un matrimonio gay no sólo afecta solo a quienes usted puede llamar moralistas, sino a la sociedad en su conjunto que se degrada (mientras hay personas que en post del supuesto desarrollo, aplauden), el concepto de familia se pierde donde hay dos padres o dos madres, los niños van a pensar que es normal que dos hombres sean pareja, produciendo una total distorción. Entonces, si aplicaramos su fórmula, las externalidades que produden los matrimonios gay en la sociedad es mayor al beneficio que producen para estas parejas.
Estimado Sr Bullard, confieso que su artículo es interesante y
bastante polémico en función, ya no del tema económico en si, sino del tema Etico y Moral que se plantea.
Como se sabe, la Unión de dos seres HETEROSEXUALES se llama MATRIMONIO (en lo Civil y en lo religioso), y es una Institución legal cuyas relaciones se reglamentan.
La pregunta de fondo DEBIERA SER, por qué llamar Matrimonio a la unión de HOMOSEXUALES, cuando es una figura legal
creada para los HETEROSEXUALES (dos seres unidos por la Matriz).
Quizás habría que buscar, en aras de la tolerancia, ó mejor crear
una institución que regularice los derechos de los homosexuales
y sus intereses económicos
Sres. el Dr. Bullard esta haciendo un análisis de la legalización de los matrimonmios entre personas del mismo sexo, desde un punto de vista económico , utilizando la Teoría de Ronald Coase (externalidades), por lo tanto, las respuetsas a favor o en contra deberían estar enfocadas en base a dicha teoría y no realizar comentarios de tipo moralista o con insultos que, considero, no vienen al caso.
El Dr. Bullard acierta en el tema de que la tolerancia sería la indicada a eliminar la externalidad ( no estar de aucuerdo en los matrimonios). Por lo tanto, me rearfirmo en que esta externalidad se irá eliminando , como en otros países, cuando empecemos a respetar los derechos de las minorías ( derechos a los negros en el siglo ixx). Sería interesante que averiguen que grandes personalidades de instituciones conservadoras se oponían a la ábolición de los esclavos en 1821 ( Bartolomé Herrera , es uno) y a quienes pagó el presidente Castilla por la liberalización de los esclavos.
Saludos
Luis
El 4.JUL.1776, Thomas Jefferson, presentó ante el Segundo Congreso Continental de Filadelfia, la Declaración de Independencia de los EE.UU, que entre otras cosas dice:
"Sostenemos que estas Verdades son evidentes en sí mismas: que todos los Hombres son creados iguales, que su Creador los ha dotado de ciertos Derechos inalienables, que entre ellos se encuentran la Vida, la Libertad y la Búsqueda de la Felicidad. Que para asegurar estos Derechos se instituyen Gobiernos entre los Hombres, los cuales derivan sus Poderes legítimos del Consentimiento de los Gobernados; que el Pueblo tiene el derecho de cambiar o abolir cualquier otra Forma de Gobierno que tienda a destruir estos Propósitos, y de instituir un nuevo Gobierno, Fundado en tales Principios, y de organizar sus Poderes en tal Forma que la realización de su Seguridad y Felicidad sean más viables. La Prudencia ciertamente aconsejará que Gobiernos establecidos por bastante tiempo no sean cambiados por Causas triviales y efímeras; y como toda Experiencia lo ha demostrado, la Humanidad está más dispuesta al sufrimiento mientras el Mal sea soportable, que al derecho propio de abolir las Formas a las que se ha acostumbrado..."
Gracias Alfredo por el post. Los estudios de la conducta humana a partir de la racionalidad económica son mucho más útiles de lo que parecen, como nos lo ha demostrado en más de una ocasión Gary Becker. Esta vez no es la excepción…
Tu fortaleza no está en decir algo de tu propia imaginación, pues siempre son deducciones lógicas de un único concepto: LIBERTAD. Tu fortaleza está en decirlo antes que el resto: he ahí el mérito y por eso te felicito!
Lo lamentable, es toparse con los comentarios que hacen a tus post, comentarios que parten de dos tipos de desconocimiento:
(i) el del análisis económico de la conducta humana; y lo que es más grave
(ii) el del concepto de LIBERTAD que es el que subyace al análisis económico y a todo los demás conceptos que discurren con naturalidad a partir de este gran valor.
Pero aunque lamentable, podría ser comprensible, pues, como se ha dicho aquí: “ La Libertad es una palabra compleja” http://pichilon-adas.blogspot.com/2010/01/libertad-una-palabra-compleja.html
Saludos
El análisis económico es uno bastante suspicaz, detallista y cuantificador de determinados factores que directa o indirectamente inciden en el modo de vida de una sociedad, pero es necesario conocer que este posee límites y que existen ámbitos en los cuales sus conclusiones no sean ni cercanas a la realidad, ni extensivas a todas las personas.
Alfredo, aplicas la tolerancia, según tus gustos. La tolerancia y el RESPETO a las personas debe ser por igual. Yo no me permitiría llamarte públicamente "Bullard", y menos decirte que tus comentarios son para mi desatinados. Porque existe un freno en mi interior que se llama "criterio", que me dice que no debo decirtelo por más que asi sea. En tu artículo se nota que eres más tolerante con la unión gay que con los comentarios del máximo representante de la Iglesia Católica en el Perú. Que pasó con tus raíces escolares, dónde están escondidas? Un abogado, potencial Juez, debe ser justo, cuando aplica su criterio. Aqui no lo fuiste. Y reconocerlo te va a hacer más grande. Te animas??
JAC
¿Alfredo Bullard? Eres tu? O es un homónimo.
Aceptas los comentarios del Cardenal Cipriani porque la ley te obliga a ello, pero no mencionas ningún comentario en contra de las uniones gay. Sin embargo al Cardenal lo tratas públicamente de "Cipriani", lo cual es una falta total de respeto a la persona.!
Usted es abogado, jurista, potencialmente un Juez, que puede definir el futuro de seres humanos y no aplica la misma vara en sus comentarios?? Yo no me atrevería -POR MIS PRINCIPIOS- a tratarte públicamente de "Bullard".
La tolerancia primero por casa. El respeto que me enseñaron a mi en mi colegio CATÓLICO fue fecundo, y el paso por la vida, no me hizo olvidarlo.
Todos tenemos personas que pueden o no ser de nuestro agrado, pero porque no tratar igual a los que nos son desagradables y a los que si lo son. Se nota claramente en su artículo su poca o nula imparcialidad para aplicar ese principio, justamente lo que tanto pregona, de la tolerancia.! Y del respeto que?
Errar es humano, rectificarse de valientes.!
Y la rectificación no es por sus sentimientos hechos públicos, sino por su falta de respeto al máximo representante de una organización espiritual que tiene miles de seguidores en el Perú. Independientemente que Usted tenga o no razón.
Atentamente,
JAC
El matrimonio es una institución con bases biológicas, históricas y antropológicas, además de religiosas. Los niños tienen derecho a criarse en un entorno natural de padre y madre (en la medida de lo posible); éste es inalienable. En el Perú, alrededor del 80% se declara católico y es función del Cardenal señalarles el mensaje de Jesucristo en los Evangelios. Disculpen, pero son cosas elementales. Soy economista nutrido de doctrina liberal y denuncio el bajísimo nivel de ideas de este sistema de pensamiento de la mano de particular petulancia, agresividad, intolerencia e incultura. Hoy en día, se mata, se roba y se miente sin descaro; se convive con menor respeto. Es el aporte de mi experiencia.
Estimado Dr. Bullard,
Creo que aprecio mucho que haya puesto en el debate temas como el matrimonio homosexual pues hace bien regresar a las discusiones sobre los fundamentos.
Sin embargo creo que sus conclusiones son bastante antojadizas y terminan aceptando una premisa claramente reduccionista. Intentar reducir la realidad, que siempre es realidad, a una idea económica, es a mi entender no sólo injustificado, sino que cientìficamente inexplicable.
Ud. estimado Dr. Bullard recoge premisas utilitaristas, los derechos se convertirán para ud en maximizaciones de los deseos, sin embargo Dr. creo que esto es muy discutible. tal vez algún día 3 o cuatro personas quieran casarse, y ser felices de la misma manera, o quizá deseen casarse con sus mascotas, o mejor generarle derechos a sus mascotas, y así las tesis caen en un ridículo, que las premisas del AED no resistirían.
Creo que en el tema del matrimonio, hay mucha ignorancia, y se equivoca Ud. si cree que los unicos fundamentos para oponerse son los del Cardenal Cipriani, y de verdad queda muy mal en subestimar la razón de otras personas, y termina como siempre se suele terminar aludiendo a la Inquisición....sabe Dr. Bullard creo que se ha metido en un tema que desconoce, que haría bien en opinar, pero Dr. este tema es un tema de sentido común.
Interesante. Coase luego decía que la asignación de derechos de propiedad restaura la eficiencia, en caso de externalidades.
Lo que pasa es que la Iglesia se apropió de facto del poder de decidir que es bueno y malo. De allí que se crean 'afectados' por como cada uno maneje su vida. Pero en realidad la sociedad es la afectada: hace tiempo que llegó el momento de aclararles que ese poder pertenece a la sociedad no a una organización religiosa en particular.
Ahora bien, un tema distinto es si EL ESTADO DEBE METERSE A REGULAR UNA INSTITUCIÓN SOCIAL TAN IMPORTANTE COMO LA FAMILIA. El matrimonio civil no es sino un rezago del mercantilismo de la Iglesia, la cual logró que el “sacramento” del matrimonio deba ser reconocido formalmente. Pero ese es otro tema, mi punto va al análisis efectuado en tu post. Saludos.
Qué error más terrible! El hecho de que el ex reo resulte "perjudicado" si la meretriz no quiere tener sexo con él no justifica bajo ninguna circunstancia la violación. No importa la magnitud de la necesidad (ergo, de la utilidad). contrariamente a lo que creía Coase, los derechos "deben" determinarse en función a criterios propios del "deber ser" y no del "ser". Para Coase, este criterio del deber ser se reduce a "minimizar costos". Pero, ¿por qué? Creo que más bien, los derechos deben respetarse siempre en función a algunos axiomas del DEBER SER como la autopropiedad (derecho sobre uno mismo), la propiedad sobre lo que uno ha producido o adquirido legítimamente, o sobre lo que uno ha ejercido la primera posesión (homesteading). La segunda razón es de índole técnica. ¿Cómo se pueden medir utilidades y costos? ¿Cómo pueden sumarse o restarse entre distintos individuos? El ejemplo del ex reo y de la meretriz es ilustrativo en este aspecto, y nos enseña que cualquier evaluación no puede ser sino arbitraria.
Al caso concreto, el derecho de los homosexuales a unirse y a formar familia, a genera patrimonio común, a heredar entre ellos, etc. es un tema netamente privado porque involucra el ejercicio de sus derechos sobre su cuerpo y su vida. El hecho de que esta circunstancia FASTIDIE a algunos es irrelevante así como es irrelevante que el ex reo de mi ejemplo deba soportar el costo de no tener sexo.
Alfredo, la verdad no creo mucho en ese análisis económico del tipo coasiano por varias razones. La más importante es que confunde los planos del ser y del deber ser. Si bien es cierto las externalidades pueden considerarse “recíprocas” (PLANO DEL SER), ¿de dónde se concluye que los derechos DEBAN SER (PLANO DEL DEBER SER) determinados en función a evitar el mayor costo? Por ejemplo. Un reo acaba de salir de la cárcel y no ha tenido sexo por años. Su necesidad es tan grande que termina violando a una meretriz. Aplicando el razonamiento de Coase, el juez debería determinar si el ex reo tiene derecho a violar a la meretriz o si la meretriz tiene derecho a decidir con quién tiene sexo; y al decidir, debería tener en cuenta que las externalidades son recíprocas, es decir que ambos resultarían perjudicados si el derecho es asignado a la otra persona. Así, el juez -aplicando ACB- podría determinar que considerando la necesidad del ex reo, la utilidad de tener sexo puede ser mayor al costo marginal de la meretriz de "hacerlo" una vez más.
Gracias Alfredo por el post. Los estudios de la conducta humana a partir de la racionalidad económica son mucho más útiles de lo que parecen, como nos lo ha demostrado en más de una ocasión Gary Becker. Esta vez no es la excepción…
Tu fortaleza no está en decir algo de tu propia imaginación, pues siempre son deducciones lógicas de un único concepto: LIBERTAD. Tu fortaleza está en decirlo antes que el resto: he ahí el mérito y por eso te felicito!
Lo lamentable, es toparse con los comentarios que hacen a tus post, comentarios que parten de dos tipos de desconocimiento:
(i) el del análisis económico de la conducta humana; y lo que es más grave
(ii) el del concepto de LIBERTAD que es el que subyace al análisis económico y a todo los demás conceptos que discurren con naturalidad a partir de este gran valor.
Pero aunque lamentable, podría ser comprensible, pues, como se ha dicho aquí: “La Libertad es una palabra compleja” http://pichilon-adas.blogspot.com/2010/01/libertad-una-palabra-compleja.html
Saludos
Bueno, ¿cuál será el raciocinio cuando comiencen los divorcios gay?
Senor Bullard,
Al margen del contenido de su articulo, al referirse a una autoridad como el cardenal Cipriani, seria apropiado decir, precisamente, "el cardenal Cipriani". Lo cortés no quita lo valiente!
No existe froma legal de reemplazar con un Contrato por mas bien realizado que este los aspectos de la Herencia, asi si Juan y Pedro que son Homesexuales compran un Dpto a nombre de Juan valorizado en 100,000, si Juan muere su familia: padres, hnos y otros heredaran el dpto y Pedro sera despojado de su patromonio, en el caso de que Juan realizara un Testamento solo puede disponer a su libre disposicion 1/3, es por ello que los homosexuales mas alla de los conceptos y criterios morales son tratados como informales a los cuales no se les puede reconocer su derecho a Formalizarse y obtener de ese contrato de matrimonio civil a obtener Seguro, financiamientos etc.
El perfil del autor no dice que sea homosexual, pero hace alguna alusión a que es inaguantable ( ¿ figureti ? ), esto de crear alborotos no lleva a nada, una relación respetuosa exige a ambas partes lo mismo, por tanto una vida digna y honorable, en esta columna se habla de temas económicos, si es así no nos olvidemos que para que sobreviva una sociedad debe protegerse la procreación natural es lo económicamente viable, ummmmm.....
Alfredo porrque no resumes los conceptos que discutieron los diputados argentinos a favor del matrimonio gay? un poco se informacion seria bueno en ese sentido no crees? La discusion fue tan superficial que seria absurdo tomarlo como un ejemplo, de ahi que uno se da cuenta sel sentido mediatico de la reforma que de alguna manera solo busca reivindicarlos ante la sociedad que en su mayoria los margina.
Si los gays tienen un interes economico que les interesa mejorar existen contratos privados que pueden utilizar. Porque desviar el interes de una nacion en algo asi, no tenemos cosas mas importantes que resolver y comentar?
Respondiendo a José Antonio, el matrimonio no es natural, el ser humano no nace con el matrimonio bajo el brazo, es una construccion social, tal es asi que no siempre ha existido matrimonio, asi que la ecuacion que haces, hombre+mujer=matrimonio o matrimonio= a dos personas que puedan procrear, es artificiosa, lo unico antinatural que hay en el matrimonio gay, esta en tu mente nada más.
Estimado Alfredo:
Leo con mucho pesar tu artículo, ya que veo que te has sumado a la larga lista de personas que utiliza este tipo de noticias sólo para desprestigiar y traerse abajo a la Iglesia Católica. ¿Por qué la necesidad de meter a la Santa Inquisición en esto? ¿Por qué arremeter siempre contra el Cardenal Cipriani? Lamentablemente en nuestro país y en nuestra sociedad hay que apoyar el matrimonio homosexual, hay que permitir el aborto y hay que aprobar la adopción a los homosexuales para que el resto de gente diga que somos de "mente abierta" y que "respetamos la forma de pensar de otros" y que así las personas nos vean más "democráticos", cuando en el fondo de nuestros corazones jamás desearíamos que nuestros hijos se casen con alguien de su mismo sexo o que nuestra hija de 16 años aborte las veces que a ella le plazca.
Estoy en contra del matrimonio homosexual porque no podemos equipararlo con el matrimonio heterosexual, puesto que sería inconstitucional igualar dos situaciones que son naturalmente distintas.
Saludos,
Juan Chacón.
Excelente artículo, Alfredo. Sin duda, una de las virtudes de los textos de Coase es permitirnos identificar quién está en mejores condiciones de eliminar las externalidad a un menor costo, y en este caso comparto tu opinión de que deben ser los intolerantes, y no las parejas homosexuales... Ahora bien, queda pendiente el análisis sobre la pertinencia o no de la adopción de menores por parte de los matrimonios homosexuales, tema que veo -desde mi perspectiva- bastante complejo.
Por otro lado, creo que el Burro de Caín necesita urgente que alguien le facilite algunas lecturas sencillas sobre lo que son las externalidades. Lo que escribe es en verdad deplorable... pero, claro, debemos ser tolerantes con él, tal como somos con Cipriani, Humala y hasta con Tongo...
Guau..., qué tal reduccionismo al plano económico que propone este artículo. Pensé que podría encontrar algo más inteligente que llevar el tema a un plano meramente económico. Por supuesto que miramos para otro lado a quienes no nos gusta la idea, el tema es que una sociedad no debería aceptar lo que va contra la propia naturaleza del ser humano, el matrimonio es la unión entre una pareja de sexos distintos. Lo otro, llámenlo contrato o como quieran, pero no nos hagan creer que más de 2000 años hemos estado equivocados con un concepto elemental en la sociedad. Quienes toleramos tus opiniones y comentarios, exigimos -porque tontos no somos- que toleren las nuestras, quienes no estamos de acuerdo con que se legalice uniones que desvirtuan el concepto mismo del matrimonio, también tenemos derechos, por si acaso. Por otro lado, la peor externalidad es que nuestros hijos se acostumbren a ver normal lo que no lo es, como si quisiéramos legalizar las relaciones sexuales padre hija o algo parecido... deroguemos entonces el art. 242° inc. 1 y otros del CC... acaso los daños morales no cuentan porque no se traducen en una anormalidad física o algo parecido?
Las leyes se deben buscar para preservar lo natural y no lo artificial si lo natural fuese que ambos sexos tuviesen la facultad de procrear otro ser entonces el matrimonio Gay sería viable legalmente. No confundamos el concepto de libertad con libertinaje ni metamos a la Santa inquisición y Torquemada en esto. Indudablemente que la aprobación del matrimonio Gay en la Argentina no es un adelanto de la libertad y la democracia como lo pintan algunos sino simplemente es el resultado de intereses meramente electorales.
Yo creo que si una pareja Gay quiere tener una relación personal de amor entre si la ley debería permitir la realización de un contrato civil (no matrimonio) que preserve los intereses económicos de ambos interesados y ese contrato podría ser viabilizado como un contrato de Convivencia y no matrimonio. Eso si dentro de las limitaciones de este contrato de Convivencia debe existir la limitación a la facultad de adoptar un niño. Es decir este contrato de convivencia sólo debe preservar los intereses económicos de los seres humanos que lo suscriben.
Por favor, explícame mejor el tema de las externalidades y la intolerancia. ¿Quiere decir que si soy agredido por alguien, debo ser yo el que resuelva el problema? Esto es bíblico? Ya lo dijo Jesús, me parece.
¿Cómo hago con las cientos de miles combis asesinas? Camino?
Resuélveme este asunto y te doy un besito y al nobel que piensa en cristiano también....
Querer legalizar el matrimonio gay, es como querer "por ley" afirmar que 3+3=7 y no 6. Matrimonio= hombre+mujer, y punto.
Y hablando de externalidades: ¡Cuánto se sufre por no tener papá a tiempo completo! No han pensando ¡cuánto se sufrirá por tener 2 papás, o 2 mamás?
Creo que lo que aquí se resalta de las palabras del cardenal Cipriani en su programa radial es parcializado y mal intencionado, también en otras ocasiones ha dicho cosas como:
"El hombre y la mujer son dos naturalezas complementarias. La unión de un hombre y una mujer es algo natural, basta ver la anatomía, y eso genera el matrimonio, institución natural, no inventada, en la que el hombre se une a la mujer de modo estable y de ahí surge la vida"
Prefiero no tolerar el matrimonio entre personas del mismo sexo que aceptarlo por lo pernicioso que puede ser para la sociedad, ya que no siempre se puede aplicar el "voltea la cara y mira para otro lado" porque cuando estas tendencias invaden nuestros espacios y medios resulta que donde volteemos vamos a ver lo mismo. Sólo basta ver como en algunos estados de Estados Unidos esto ha llegado a los colegios y ningún padre puede impedir que los profesores enseñen a los niños desde los 5 años que el matrimonio también puede ser entre homosexuales por medio de libros e ilustraciones, yo quisiera saber a cuantos de aquí les gustaría eso. No es tan simple como reglamentar el tránsito, por ejemplo que se casen pero no adopten, ya que el argumento sería que esto también va en perjuicio de su felicidad y se volvería en un derecho que no podríamos negar. Ojalá se hagan estudios serios al respecto pero la razón me dice que si comenzamos con esto las consecuencias serán graves. Espero que no se aplique aquí en el Perú.
Señores estamos dejando que el sentir prevalesca sobre nuestro ser y esto nos degrada como seres humanos llevandonos a una situación similar al animal.
Repito lo que escuche en clase, la mayoria de homosexuales proviene de matrimonios heterosexuales, asi que si la externalidad que ocasiona permitir el matrimonio homosexual es esa, el temor al incremento de homosexuales al haber niños creciendo en hogares donde ambos padres sean del mismo sexo, pues es un error.
Otro argumento a tener en cuenta, que se planteo tambien en el debate para la aprobacion del matrimonio homosexual en españa, es que, aca en el Perú el matrimonio homosexual no estra prohibido, lo que está prohibido es el matrimonio entre personas del mismo sexo, así, hay muchos homosexuales que se casan, tienen hijos y los crian, de esta forma, la gente que se opone al matrimonio entre personas del mismo sexo por ser homosexuales, deben ser consecuentes con su forma de pensar y tambien pedir la prohibicion del matrimonio homosexual, puesto que aca, una "gay" puede casarse con una "lesbiana" sin ningun problema, o viceversa. Solo basta con dar un vistazo a nuestra sociedad y ver que muchos homosexuales son casados.
(continuo)
Considero que en contra del "matrimonio" de dos personas del mismo sexo tenemos:
- La definición básica de lo que es el matrimonio como institución, me sorprende que el doctor Bullard equipare al matrimonio como un contrato cuando es una institución social. La sociedad se encuentra fundada en el matrimonio, por lo que ésta será lo que los matrimonios y las familias sean. La unión de dos personas del mismo sexo no puede estar orientada a la fecundidad y menos aún en el sentido de complementariedad. Dirán que el matrimonio actualmente no es una institución sólida, bueno, debe buscarse que se convierta en una institución sólida. Como una muestra de lo frágil que pueden ser las uniones homosexuales y lo banal de sus discusiones sobre custodia, favor de leer el siguiente link: http://www.20minutos.es/noticia/134845/0/ESPANA/GAY/DIVORCIO/
- El daño a los menores de edad, dicen que no existen problemas para ellos, bueno les adjunto el link de opiniones psiquiátricas sobre este tema: http://www.psiquiatria.com/noticias/trastornos_infantiles/16153/
Si bien no hay estudios definitivos, es claro que pueden generar problemas y ante la duda debe primar el bien mayor, en este caso el interés superior del menor de tener padres adoptivos heterosexuales.
En resumen, las personas pueden ser libres de contratar y de tener una relación con quien lo consideren pertinente, pero no podemos llamar matrimonio a aquello que no lo es. Menos aún desconocer las externalidades graves que se generan.
Excelente artículo, Alfredo. Sobre los comentarios relacionados con la adopción, hay dos falacias.
1. Autorizar el matrimonio es una medida que no conlleva automáticamente a permitir la adopción. Los legisladores pueden legalizar una y no la otra.
2. ¿El argumento de que tener padres homosexuales es contrario a la estructura tradicional de la familia y que, por lo tanto, debe estar prohibido que tengan hijos no debería llevar a la conclusión de que se prohiba el divorcio a aquellas parejas con hijos? Porque también es "antinatural" tener padres separados, vivir en dos hogares, ver a cada uno en horarios establecidos por un juez, etcétera.
Estoy ABSOLUTAMENTE de acuerdo con lo que manifiesta nuestro ilustrisimo Monseñor Juan Luis. Todos lo argentinos arderán en el infierno por la decisión tomada de legalizar el matrimonio gay sobre todo, porque a pesar de la excelente publicidad de Quilmes, de las Argentinas (Dios que pecado! ver http://www.youtube.com/watch?v=UwHQEU2o5V8 ) y de tener como DT a la mano derecha de Dios, no pasaron a la final (aunque algunos opinan que merecen arder en el infierno sólo pro ser Argentinos)
No solo debemos evitar el matrimonio gay, sino excomulgar a los regettoneros, prohibir los bikinis y censurar a la calata de Caretas
Att.
Torquemada
pd. y si Maradona merce ser casitgado ad eternum por no lelgar a la final ¿qué le haríamos a Burga?
Están en su derecho. No le llamen matrimonio y punto. Le pueden llamar: vínculo legal de convivencia mutua. Le pueden dar facilidades para adquirir préstamos bancarios, comprar casas, firmar contratos como sociedad (no sería conyugal - pero tampoco anónima, jeje), etc.
No podrán generar hijos, pero sí mucho trabajo: cuántas nuevas agencias matrimoniales, sastres alocados que no podían dar rienda suelta a sus diseños ni uso a sus telares o casimires rosas ahoran verán su creatividad aplicarse a la realidad..
A los amigos gays la palabra matrimonio los vuelve locas, ejem.. perdón, locos... por la ilusión, la ceremonia, y otras cosas tan valoradas por las damas y ejem.. y bueno, los gays pasivos? Me viene a la mente la obra "la jaula de las locas". El "matrimonio" por todo lo que representa se convierte en un hito. Un cambio, un compromiso. y porqué no? un ejercicio de amor al prójimo.
Pero no llega a ser equitativo: las sociedades conyugales formadas por mujeres que han sufrido al parir a sus hijos ahora se verán compitiendo con sociedades conyugales de personas que no lo han hecho y que en el clóset han podido trabajar lo que ellas no... pues no es equitativo, no creen?
por cierto, al momento de escribir algun comentario, la pagina les va a mostrar como su hubiera un error, lo que a veces nos hace pensar que tenemos que escribir otra vez nuestro comentario, he ahi que hay muchos comentarios repetidos. escriban y si les sale el error, no se preocupen, actualizen la pagina y veran que sus comentarios estan publicados igualmente.
No solo nuestra sociedad es homofobica sino la mayoria de sociedades alrededor del mundo. El tema del matrimonio gay tienes mas aristas que estrellas hay en el firmamento, pero tratando de ser breve la pregunta fundamental es : Respeto a sus libertades individuales? SI, pero tambien respeto a NUESTROS DERECHOS HETEROSEXUALES que implican cultura y costumbres que buenas o malas son propias, es fundamental el respeto a los derechos de todos los sectores de la sociedad pero eso no quiere decir sobreproteger un determinado sector. El homosexual debe mostrar respeto tambien a las costumbres heterosexuales y usando el concepto de la externalidad que mencionaste en tu articulo, quien se mueve del lugar en un caso de conflicto : ellos o yo?, bajo un concepto de mayoria , ellos, pero bajo un concepto de igualdad cualquiera de los dos o aquel que aguante menos la situacion. Quien crearia un reglamento? el congreso? humanamente eso es imposible, volveriamos a los ghetos. Veamos el caso de los judios que los han querido exterminar a lo largo de la historia ( y casi lo logran ) como un caso tambien extremo de exclusion racial.
Dos personas que se unen bajo la ley deben de tener derechos economicos al margen de su sexo pero de ahi a llamarlo MATRIMONIO es un tema que dara siempre mucho debate.
Las razones que dan quienes están a favor (yo estoy en contra) no tienen en cuenta el costo-beneficio marginal de la externalidad. Me explico: en el caso de los hijos, al pequeño no se le da la oportunidad de crecer en un hogar con los elementos que un niño/niña necesitan para su formacion temprana. Me dirán que ya la mayoría de hogares son deficientes (de acuerdo), pero agregar una deficiencia más sí empeora la situación. El costo social de las externalidades es grande y el beneficio marginal es tan sólo la felicidad que tienen las parejas de tener un "matrimonio" en lugar de las opciones que tienen hoy para legalizar su unión. El único beneficio de legalizar "matrimonios" gay es la felicidad privada que les puede dar a estas parejas el que sus documentos digan "matrimonio" en lugar de otro término. El otro beneficio es el que puedan adoptar hijos. Este beneficio es el que causa la externalidad marginal negativa. Es como (llevando el argumento al extremo) argumentar que la sociedad estará mejor si se les regalase armas de fuego a todos los sicópatas, porque ellos estarán felices de recibirlas.
Sobe la adopción por parejas gay, le pediría a Alfredo que realicemos un análisis similar. ¿Hay algún estudio respetable hecho por alquien que sepa (y no discursillos llenos de dogamtismo, falacias, argumentos circulares y prejuicios que se ven por doquier) que señale que un hijo de matrimonio homosexual sufre externalidades mayores a las que puede sufrir un hijo de una pareja heterosexual? Que el modelo de familia, que papá y mamá, que ver dos hombres o mujeres besándose, etc. ¿alguien puede demostrar que eso afecta el desarrollo adecuado de un niño? No sé de ningún estudio serio al respecto.
Para adoptar niños se cumplen una serie de exigentes requisitos que no los cumplen quienes se ahcen apdres de manera natural. Si se exigieran ¡ya deberíamos estarnos preocupando por la reducida tasa de natalidad!
Conozco pésimos padres heterosexuales que sólo han sabido hacer desdichados a sus hijos. Y conozco parejas gays que son un ejemplo de convivencia, cultura, tolerancia y educación. Hay de todo en ambos lados. Creo que la verdadera externalidad se genera cuando no se permite a las parejas gays adoptar un niño que morirá de frio en Puno. Quizás si le preguntáramos al niño qué es lo que él prefiere nos sorprenderíamos. Quizás nos termine diciendo "no me defiendas, compadre".
Es curioso ver cómo muchos que dicen reconocerse como liberales, mutan de manera asombrosa a conservadores cuando se deja de hablar de economía y se enfrentan a temas como los planteados en este post.
Las mismas razones que nos llevan a creer en que una economía funciona mejor cuando se permite a las partes interactuar libremente, decidir qué es lo mejor para ellas, se combate las barreras de acceso, se permite que los precios los formen libremente el mercado, etc., son las que se pueden usar adecuadamente para sustentar la legalización del matrimonio entre homosexuales.
¿Qué externalidad nos importa tanto para oponernos al matrimonio gay? ¿Hay alguna relevante o que al menos no se pueda evadir a bajo costo por los "afectados"? ¿No es más costoso -y por ello menos eficiente para la sociedad- impedir que dos partes lleguen a estar en una mejor situación a la que estaban antes de casarse?
Me parece que las razones que dan quienes están a favor (yo estoy en contra) no tienen en cuenta el costo-beneficio marginal de la externalidad. Me explico: en el caso de los hijos, al pequeño no se le da la oportunidad de crecer en un hogar con todos los elementos que un niño/niña necesitan para su formacion temprana. Me dirán que ya la mayoría de hogares son deficientes (estoy de acuerdo), pero una razón más para que los pequeños crezcan en un hogar inadecuado empeora la situación. El costo social de las externalidades es grande y el beneficio es tan sólo la felicidad que tienen las parejas de tener un "matrimonio" en lugar de las opciones alternativas que tienen las parejas para legalizar su unión (lo que racionalmente buscan las parejas). El único beneficio de legalizar los matrimonios gay es la felicidad privada que les puede dar a estas parejas el que sus documentos digan "matrimonio" en lugar de otro término. El otro beneficio es el que puedan adoptar hijos. Este beneficio es el que causa la externalidad marginal negativa. Es como (llevando el argumento al extremo) argumentar que la sociedad estará mejor si se les regalase armas de fuego a todos los sicópatas, porque ellos estarán felices de recibirlas.
Estimado Alfredo:
Personalmente creo que el matrimonio es una institución orientada a crear una familia saludable por la unión de dos seres complementarios, física y psíquicamente, así como a generar un entorno jurídico que permita el desarrollo de una sociedad que buscará ser exitosa.
Para fundamentar el matrimonio entre gays se menciona problemas del derecho de familia (herencia, decisión sobre uso de bienes, etc.). Esto es correcto, tienen todo el derecho del mundo a tener este tipo de contorno legal que proteja sus derechos y anhelos.
Sin embargo, tal contorno puede darse por otros caminos (los abogados son los expertos en desarrollar soluciones a este tipo de situaciones legales) y no necesariamente por el del matrimonio, de modo que ahí no está la razón.
La anti razón de este anhelo es que existen terceros (los hijos) que sí perderían y verían trastocado su derecho a crecer en un ambiente donde hay papá y mamá, hombre y mujer. Este no es un entorno que yo creo adecuado, por decir lo menos, para la formación de los niños.
Hay otra cuestión de fondo y es la de crear situaciones anti sistema para aprovecharlas políticamente. Para muchos este es el quid del asunto y la razón que mueve sus propuestas y activismo.
El tema de llevar todo a términos económicos, desemboca en este análisis. No creo que sea bueno, que agitando las banderas de la tolerancia, propugnemos que se legalice el matrimonio homosexual, creo que este debe ser necesariamente entre personas de distinto sexo, lo contrario traerá muchas distorciones en la formación moral y espiritual de quienes en razón de ello dependeran de este tipo de figuras jurídicas, hablo especificamente de las adopciones, no creo que sea lo mejor para educar a menores, en algo variaria nuestra opinión, si nos pusieramos en el hipotetico caso, nunca desado por cierto, si nuestros hijos o uno de ellos debiera ser adoptado por una de estas parejas, licenciada precisamente por ser un matrimonio legal gay.
Lo de Monseñor Cipriani, creo que fue sacado de contexto, el hizo una aseveración, que no debieramos imitar siempre lo moderno, cuando esto se condice con los precptos morales de la cristiandad, el resultado de la selección argentina y su entrenador, fue malo, debido, entre otras razones, a mitificar a alguien, que por añadidura, no tiene ningun mercimiento, en valores, así que no aprovechemos la locuacidad de Monseñor, para establecer interpretaciones, que sabemos no son para nada reales; Él, por lo demás no es de quedarse callado, ante admiraciones que le parecen perniciosas y dañinas al ser humado.
Saludos,
Marco Alemán.
por un momento me emocione porque pense que el post iba a tratar mas sobre el mundial y lo terrible que fue maradona como tecnico (cuestion que los argentinos no se quieren dar cuenta), pero en fin tendremos que esperar cuatros mas para hablar sobre buen futbol. pero en fin, el tema tambien es interesante, y como siempre, la perspectiva con que se lo analiza aqui lo hace mucho mas.
la tolerancia en la sociedad, evoluciona como las especies. cada vez va haciendose mas especializada, a veces trata de ampliarze e incluso involuciona y se sale de su cause, pero por lo general siempre es progresiva. en mi opinión, fuera de que siempre es mejor respetar la libertad de las personas para hacer lo que deseen siempre y cuando no tenga un efecto perjudicial a terceros, la sociedad peruana todavia no se encuentra preparada para "tolerar" al matrimonio entre personas. talvez con el transcurse del tiempo, nuestra sociedad evolucione, y la libertad sea comprendida dentro del marco de la tolerancia.
y me quedo con esta frase: "si no te gusta, mira para otro lado"
Interesante tu comentario Luis. Efectivamente todo pasa por una decisión política que no es fácil y quizás requiramos mucha más madurez social para aceptar este tipo de propuestas. Lo que dices sobre como se desarrolla la cultura e la libertad es muy cierta. Vivir la libertad económica nos hace más fácil aceptar otro tipo de libertades y nos hace más concientes del valor de lso derechos individuales.
El problema de los hijos es precisamente uno de externalidades que se mencioan en los argumentos de los opositores. Deboreconocer que es un tema bastante complejo y que quizás valga la pena abordar en otro post. Así tener hijos generará externalidades positivas a los hijos (si es que tienen un buen padre y/o madre) y negativas (si les toca un mal padre y/o madre).Y en el caso de parejas homosexuales se intenta añadir el argumento del trauma que les puede causar una situación extraña o "no natural". Debemos ser concientes,sin embargo, que externalidades existen en cualquier situación pues los hijos no escogen los padres que quieren tener. Pero sin duda es una discusión muy interesante que vale la pena abordar.
Interesante su análisis, ahora, mi opinión es que si se analiza los otros países donde ya es legal el matrimonio para los homosexuales (países nórdicos , USA, España), estos tiene años en un procesos de liberalización del mercado y ello ha traído mayor bienestar a sus ciudadanos, así como mayores demandas de derechos, como el de las minorías homosexuales. Sin embargo, si en estados muy liberales esto no se aplica en un 100% aún ( En USA solo 10 estados reconcoen los matrimonios), es de esperar que nuestra sociedad ( la peruana) que recién hace un par de años esta viviendo el boom económico (desde el 90 libre mercado, por desde el 2001 se inicia el boom económico), habrá mayores resistencias a estos temas. Las proximas generaciones ( los nacidos a fines de los 80 y principios de los 90) serán más tolerantes en estos casos porque habrán vivido a mayor plenitud el boom económico y verán que su bienestar esta satisfecho completamente en todos los aspectos y que las minorías que piden este tipo de libertades merecen también ganar con este boom de libertades. Ojo que las decisiones como estas pasan por decisiones políticas y estas se toman si hay un consenso medianamente aceptable en la sociedad. Por lo que no descarto que estas minorias obtenga sus derechos antes del bicentenario o el quinquenio posterior a esa fecha.
Saludos
Luis
Bueno, si bien es cierto hay que ser tolerantes con nuestro pro ximo, sin embargo habria qeu estudiar muy bien una posible legalizalición del matrimonio gay , ya que por un lado en el aspecto patrimonial no habria mayor problema, contrario a lo que si generaria en las adopciones de niños, pues este es un tema muy delicado................