El 11 de junio de este año comienza el evento mediático más importante del mundo: el mundial de futbol Sudáfrica 2010. Como siempre hay grandes marcas que han pactado millones para ostentar el título de auspiciador oficial. Coca Cola por ejemplo ya inició con éxito su “tour” de la copa FIFA por diferentes ciudades del mundo y muy pronto estará tocando suelo limeño, para hacer soñar a miles de peruanos con el día en que vuelva la copa de la mano del alguna selección. ¿Y tu marca como va a aprovechar este mundial?
Lo fantástico de este acontecimiento es que no le pertenece a la FIFA (no se lo digan), le pertenece a la gente. La fiebre es tal que todo lo que uno haga alrededor del futbol en esta época, se conecta directamente con el mundial. No es necesario mencionar su nombre completo, ni poner su logito de sponsor oficial. No dudo que esto le traiga un valor a quienes pueden cerrar estos contratos para 33 países del mundo, pero llevado a nuestra realidad, hay mucho que se puede hacer en paralelo.
En el 2002 la agencia Kessels Kramer creó La Otra Final. Un partido entre Bután y Monserrat, los dos peores equipos del mundo, a jugarse en el preciso instante en que se disputaba la final del mundial de Japón. Un concepto que terminó siendo una fiesta de intercambio cultural y experiencias, entre un alegre país del caribe y una milenaria cultura oriental.
Se pueden hacer cosas íntegramente relacionadas con la emoción que rodea la misma copa del mundo, hasta aprovechar la oportunidad para apelar a quienes se sienten marginados por ella. Aquí va una idea, que tal si Saga o Ripley realiza un cierrapuertas para todas las mujeres hartas de tanto futbol, en los mismos horarios que se juegan los partidos importantes. Los maridos felices y ellas tambien. ¿Nada mal no? Y lo mejor de todo, no tenemos que negociar con Burga (sorry Manuel pero para estar “in” hay que darte con palo).
A continuacion una campaña de Coca Cola vinculada al Mundial pasado. Es cierto que ellos si son fieles auspiciadores, pero bien podría haberla hecho una marca sin ningún tipo de vínculo oficial ya que apela al sentimiento, más que al mundial en si y es bastante asequible.


un comentario al artículo
Muy buena idea Ricardo, lástima las compañias peruanas no aprovechen ideas tan simples (sin ofender) y que podrían ocasionar un gran impacto en consumidor. Y no salen del clasico mensaje comercial....