¿Puede enamorarse y hasta después casarse con un compañero(a) de trabajo? Hay empresas y entidades donde esto está prohibido, otras donde se firma un compromiso de no tener ninguna relación afectiva con compañeros de trabajo, unas donde es mal visto tener por pareja a alguien del trabajo y también hay empresas donde simplemente se permite.
Ciertamente, si antes de ingresar a la empresa se declara la relación afectiva preexistente, y la empresa contrata al trabajador ya enamorado, no cabe que la empresa realice alguna acción posterior para pedir que uno de los trabajadores deje el centro laboral.
Si la relación afectiva genera supuestos de indisciplina, descuido (por el amor), negligencia, etc., cabe una acción del empleador para sancionar el comportamiento o bajo desempeño del trabajador.
Nos queremos concentrar en el sólo hecho de la relación afectiva. Si ambos trabajan bien, ¿cabe que se le pida que uno de ellos deje la empresa? ¿Estamos ante un despido válido? ¿La pareja debe escoger entre el trabajo o el amor?
Hay cuatro posibles respuestas generales a estas preguntas. Una primera es que cabe el despido de uno de ellos si se resisten a dejar el amor, porque el amor y el trabajo son excluyentes y las personas no trabajarán bien, se mezclarán los problemas del hogar en el trabajo. Aun cuando tiene sus razones, no compartimos esta posición dado que no hay causa justa legal de despido salvo que se demostrara que tras (o con) el amor se genera indisciplina o bajo comportamiento.
Una segunda es que la empresa pueda modificar las funciones, lugar de trabajo, etc. sólo si se trata de relaciones que pueden generar situaciones de conflictos de interés como jefe-subordinado, contralor-fiscalizado. En estos casos creemos que la variación laboral es válida. En los demás supuestos, el amor y el trabajo pueden convivir.
Una tercera posibilidad es el despido con indemnización. Si el trabajador acepta la indemnización a cambio del amor, estamos ante una válida opción.
Una última es la renuncia. Una de las personas deja la empresa por decisión personal, por presión social o de la empresa, o porque el amor...se acabó.


13 comentarios al artículo
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Dice el refrán "Dios no castiga el Pecado sino el escándalo", opino que " que la procesión va por dentro" y que la ley sanciona las consecuencias; por lo cual, sería aconsejable separar el trabajo de lo afectivo.......sinó preguntarle al Ex- presidente Bill Clintón quien pecó como mortal....y "pisó el palito".
Se agradece .
Coincido con Narciso. Esta vez Toyama escribe mismo cura. Lo cierto es que en las mypes, se dan casos en que los mismos dueños, presidentes de directorio, gerentes generales o como se autonombren en sus cargos, son los primeros en que siendo casados, contraten personal, como asistentes o inclusive gerentes que sean "open mind"; de manera que, aprovechan la relación de poder que tienen para tener en sus propios negocios un "mercado" amoroso, al que compensan con sueldos o privilegios que otros ejecutivos no tienen. Si ellos son capaces de hacerlo; entonces quién va a poner las reglas? En términos prácticos no importa si hay 4 ó 5 opciones. El resto sabemos lo que la moral impide y lo que significa el conflicto de intereses:)
Bueno yo tengo un caso y es el mío hace un par de meses ingresé a trabajar a una empresa de Hidrocarburos y fui recomendad por mi novio pero él ya se había ido a trabajar a Pluspetrol, luego de que yo ingresará lo llamarón de la empresa en donde estoy y ahora es Jefe de Finanzas y yo Asistente de Selección de personal, y bueno nunca hemos tenido problemas con ese tema toda la empresa sabe que somos enamorados incluse hasta lo aprueban pero no tenemos conlictos dentro del centro de labores, todo lo resolvemos fuera a veces no almorzamos juntos él sale yo también, creo que todo depende del profesionalismo de los empleados y deben comprender de que en el trabajo son compañeros y fuera de el enamorados.
Conozco de un caso donde una pareja comparte un mismo cargo y van de lo mejor. Los pueden googlear: Doerr CSIRO. Me parecio interesante pues en otra organizacion internacional se propuso un esquema parecido de compartir un cargo sin resultado. Parece que los esquemas de muchas organizaciones se han quedado en los 70s mientras otras evolucionan y se hacen cada vez mas flexible. Cada lugar de trabajo tiene sus politicas, pero mientras la vida personal de uno no afecte significamente la productividad (pues siempre afecta), entonces no veo motivo para un despido por ejemplo. Ahora, el tema de jefes y secretari@s es bastante comun en Peru. Aqui otro caso, en esta organizacion internacional con sede en Peru, eran muy comun los romances entre jefes extranjeros casados y secretarias. Ahora la induccion de personal incluye charlas sobre las inconnveniencias de estos casos y constantes 'recordaris' al personal antiguo, tanto jefes como secretarias, y al parecer ha dado resultado.
Creo que hay que ver las cosas desde el punto de vista del empleado y desde el pto de vista del empleador. Para el empleado será una injusticia si no le permiten tener una relación sentimental en su centro de labores, lo cual tomará como un corte en el amor. Creo que la cosa es más fácil de lo que parece, desde el punto de vista del empleador, se debe evaluar cada caso en función a la productividad e interrelación laboral, si no se afectan ambas cosas, no debe haber problema. Ojo que con las relaciones sentimentales, se pueden comprometer otras personas del entorno que se pueden ver perjudicadas, eso también debe ser evaluado. No está de más evaluar que la pareja, puede traer temas de conflictos personales a la oficina, en fin, cada caso es particular, no se debe generalizar.
Conozco un caso reciente de una oficina pública, donde el jefe administrativo se ha enamorado de su secretaria y han iniciado una relación. Hasta ahí podría no haber problemas. Pero él es casado y no separado. Todos lo saben, incluso la secretaria. A pesar de la ya larga experiencia que poseo, ante la pregunta por mi opinión no tengo todavía respuesta ¿Me ayudan con algún comentario?
Las relaciones sentimentales dentro del centro de trabajo donde uno de los dos es jefe y el otro subordinado y mas aun si la mujer es la jefa, eso no termina bien.
y en el caso que la empresa sea familiar y surja amorios entres ellos, termina siempre afectando las labores de trabajo y/o rendimiento. sino se puede reglamentar la prohibicion, se podria adoptar como politicas de RRHH. antes que ocurran estos hechos .
Mi hermano y su novia (hoy esposa) se acaban de casar. Se conocieron 5 años atrás en su centro de labor. Son compañeros de trabajo que se ven todos los días. A ambos, conforme pasaron los años, les encargaron mayores responsabilidades y etc. en el centro de labor. Creo que el tener el apoyo del entorno fortaleció no sólo su relación sino su estabilidad emocional y es que es cruel tener pareja y sólo poder compartir con ella algunas horas de la noche despúes del trabajo ¿no les parece? En ese sentido: deberían existir más incentivos para contratar parejas :D
Creo que puede darse relaciones dentro del ambiente laboral excepto cuando hay entre ambos cierto grado de suboridinación, control o supervisión.
Una relación personal de pareja con un compañero(a) de trabajo es difícil, pero en muchos casos llevadera. Pero si se informa adecuadamente a los empleadores y compañeros de trabajo, las cosas pueden ser beneficiosas para la pareja. Realmente en el trabajo he visto algunas parejas que se mantienen y se casan, no he visto problemas difíciles, mas bien mucha colaboración. Claro, a mi también me gustaría que mi esposa se preocupe en el trabajo de mi almuerzo.
Cuando las cosas se ponen difíciles, creo que uno de ellos debe buscar otra alternativa antes que los dos se vean perjudicados en el ámbito laboral.
jajaja julio tu tmabien conoces es el caso,
Narciso: renuncia nomá.
Al parece que el “post” tiene ribetes de novelas de Corín Tellado, o novela a Rosa, bueno existen y probablemente casos conocidos por el autor del Blog, por que se parece a un cura hablar desde el pulpito luego de haber escuchado la confesión de un feligrés, si su ejemplo es relacionado al responsable del área laboral o es el Jefe de Relaciones Laborales, o el responsable de las Relaciones Laborales, se entiende que debe dar el ejemplo, no puede estar de amores y/o enamorando a becarias sobretodo si están asignadas a su área, o personas de empresas contratistas que den servicio a la empresa donde trabaja y el jefe en cuestión estar dando favores para demostrar su aprecio, si fuera el caso aislado no tendría por qué llamar la atención pero si su “circulo amoroso” solo esta dentro de la empresa, creo que el tema es ético o patológico y si es responsable del ejemplo habría que “hablar con el”, en los términos que usaría el si no fuera sus caso, supongo que el Dr. Toyama expone el caso por la fiesta de San Valentin, pero sin querer, puede que toque alguien como diría Joaquin Sabina "que quiere ser muy promiscuo"